(Mi vida definitiva, agosto 2026)
Entre unos meses y unos días tomé una decisión que cambiará mi vida:
voy a cumplir mis viejos sueños cajoneados.
La moto chopper que deseé desde los años 90 y ahora también el departamento para renta que siempre imaginé como mi segundo gran proyecto patrimonial.
Esa decisión reorganizó todo: mi economía, mi espiritualidad, mi estética, mis vínculos y mi forma de vivir.
Hoy vivo en mi vida definitiva.
1. Mi forma definitiva
Soy un hombre de estética negra–blanco hueso, sobria, trapense, ordenada.
Mi celda laica es mi territorio espiritual.
Mi cuadro del Buda —que me lo está interviniendo con hilos dorados Mariela— será mi objeto de prosperidad.
Mi planta que la elegirá por ella será mi sello de hogar.
2. Mi economía definitiva
Mi presupuesto modelo, al que llegaré en julio de 2027, me permite ahorrar $439.622 mensuales, equivalentes a 289 USD/mes al dólar actual.
Con ese ahorro:
La chopper
Meta: U$S 2.800
Tiempo: 10 meses
Fecha: mayo 2028
El departamento para renta
Meta: U$S 30.000
Tiempo: 104 meses
Fecha: enero 2037
Este departamento será para renta, pero sé que la mejor renta que puedo obtener es prestárselo a la mujer que sea mi compañera hasta el final de alguno, para que ella no pague alquiler y tenga la paz que merece.
Mariela es una mujer que valoro profundamente, pero este proyecto no está escrito “para ella”: está escrito para la mujer que corresponda en su momento.
Mi economía está libre de vivillas, de drenaje afectivo, de gastos inútiles y de desorden emocional.
Es una economía adulta, sobria y patrimonial.
3. Mi espiritualidad definitiva
No hay vampirismo, ni noctambulismo inflado, ni rituales delirantes, ni objetos animados.
Mi espiritualidad es limpia, laica, ordenada y adulta.
4. Mi afectividad definitiva
No busco sexo.
Busco compañía, orden, estética compartida, espiritualidad y crecimiento mutuo.
Mi forma de amar es LAT:
Living Apart Together.
Exclusividad sin convivencia, afecto sin drenaje, presencia sin invasión.
Mariela es una mujer que encaja con mi forma:
soltera, bautizada católica, profe de yoga, madre, abuela, madura, estética, espiritual y familiar.
La valoro, la respeto y la escucho.
Pero mi proyecto patrimonial no está escrito “para ella”:
está escrito para la mujer que sea mi compañera real en el tiempo.
5. Mi proyecto patrimonial definitivo
Mi vida patrimonial se ordena así:
Chopper: mayo 2028
Departamento para renta: enero 2037
Escritorio hueso: septiembre 2026
Celda trapense: en curso
Taunus: amortización ordenada
Fondo PPI para arreglos: $100.000 mensuales de todos mis bienes
Mi patrimonio está al servicio de mi vida definitiva y de la paz de la mujer que me acompañe en el futuro.
Mi vida es:
LAT.
Patrimonio en marcha.
Economía adulta.
Espiritualidad limpia.
Afectividad estable.
Narrativa depurada.
Totémica final.
Celda laica consolidada.